ÓNIX
El ónix es una opción versátil que se presta a una variedad de diseños creativos. Es translúcido, lo que significa que permite pasar la luz a través de él. Esto le confiere una cualidad especial y un efecto luminoso en los espacios interiores. Los diseñadores y arquitectos pueden aprovechar esta propiedad para crear efectos visuales sorprendentes, como paredes retroiluminadas o elementos decorativos iluminados, que añaden una sensación de lujo y calidez a cualquier ambiente.
Además, el ónix puede ser moldeado y tallado en una amplia gama de formas y tamaños, permitiendo la creación de piezas personalizadas y únicas que se convierten en verdaderas obras de arte, desde lámparas de mesa y apliques de pared hasta mesas de centro y fuentes de agua.
NUESTROS ÓNICES
Nuestra galería de ónices reúne una selección de piedras naturales únicas por su color, transparencia y movimiento. Cada tabla presenta vetas, matices y contrastes irrepetibles, capaces de transformar un espacio en una pieza visual de gran impacto.
Acabados y aplicaciones del ónix natural
El ónix natural es una piedra de gran valor visual, reconocida por su transparencia, su profundidad cromática y el movimiento único de sus vetas. Cada tabla presenta una composición irrepetible, donde la luz, el color y la materia se combinan para crear superficies de gran fuerza expresiva. Seleccionamos ónices naturales para proyectos de interiorismo, arquitectura y diseño a medida, especialmente en espacios donde la piedra se convierte en un elemento protagonista.
Acabados del ónix natural
El acabado del ónix influye directamente en su apariencia, su tacto y su relación con la luz. Por su composición y por su carácter translúcido, esta piedra requiere una selección cuidada del acabado y del sistema de aplicación.
El pulido es el acabado más habitual y uno de los más valorados. Su superficie lisa y brillante realza la profundidad del color, intensifica las vetas y potencia la capacidad de la piedra para reflejar y transmitir la luz. Es ideal para revestimientos interiores, paredes decorativas, barras, baños, mesas y piezas especiales.
El apomazado ofrece una superficie suave y mate, con una lectura más serena del material. Reduce el brillo, pero mantiene la riqueza cromática y la delicadeza de sus vetas. Es una opción adecuada para proyectos que buscan una presencia más discreta sin perder la belleza natural de la piedra.
El retroiluminado no es un acabado, sino una forma de aplicación que aprovecha una de las cualidades más especiales de esta piedra: su translucidez. Mediante sistemas de iluminación colocados detrás de la tabla, el ónix adquiere profundidad, volumen y una intensidad visual única. Es una solución muy utilizada en paredes protagonistas, barras, recepciones, cabeceros, baños, restaurantes, hoteles y espacios contract.
El ónix trabajado a libro abierto permite crear composiciones simétricas a partir de tablas consecutivas. Esta técnica realza el dibujo natural de la piedra y genera efectos visuales muy potentes en paredes, paneles decorativos, duchas, chimeneas, cabeceros o grandes superficies verticales.
Aplicaciones del ónix natural
Se utiliza principalmente en interiores y en proyectos donde se busca una presencia material muy especial. Su belleza, su transparencia y su capacidad para dialogar con la luz lo convierten en una piedra ideal para espacios singulares.
En revestimientos de pared, crea superficies con gran profundidad visual. Puede utilizarse en salones, recibidores, baños, zonas de paso, hoteles, restaurantes, tiendas y espacios de representación donde la piedra se convierte en el centro del proyecto.
En paredes retroiluminadas, alcanza su máxima expresión porque la luz atraviesa la piedra y revela sus vetas, nubes y matices interiores, creando una atmósfera envolvente y muy sofisticada. Cada instalación requiere una selección cuidada de las tablas, del espesor, del soporte y del sistema de iluminación.
En baños y zonas de agua, aporta una estética elegante y envolvente. Puede aplicarse en paredes, encimeras, lavabos, duchas o detalles decorativos, siempre teniendo en cuenta el acabado, el sellado y el mantenimiento adecuados para conservar su belleza natural.
En barras, mostradores y recepciones, ofrece una imagen exclusiva y memorable sobre todo cuando se combina con retroiluminación, ya que se convierte en una pieza escultórica capaz de aportar identidad al espacio, especialmente en hoteles, restaurantes y boutiques.



















